
La mañana
Una taza antes de que el día apriete
Cuando la nariz se cierra y la garganta raspa, no hace falta una promesa milagrosa. Hace falta algo tibio, con sabor de cocina. Cada infusión une un fruto o una hortaliza con una planta de uso tradicional para el confort de las vías respiratorias.
Limón y jengibre para las mañanas frías. Naranja y tomillo cuando el aire huele a invierno. Remolacha y pera si te apetece algo dulce y profundo. Veinte pirámides, un sabor distinto para cada mañana.
Puede contribuir al bienestar de las vías respiratorias como parte de un ritual diario. No cura la gripe ni el resfriado.












